
Aunque siempre se dice que Galileo ha sido el padre de la ciencia moderna, muchas veces eso solo despierta ganas de bostezar.
Pero, aunque parezca difícil, atrás de esta gastada proposición puede ocultarse una verdad.
Primero hay que ver cual es la diferencia entre la ciencia “antigua” y la moderna. Dos de los preceptos escencuiales en la manera en que estudiamos la naturaleza hoy en día son: rechazo del argumento de autoridad (el clásico: ‘es que mi papá/novio/dictador/presidente/esposa/el papa dice que es cierto’) y la comprobación experimental. En la antiguedad quienes estudiaban la naturaleza no distinguían los prejuicios humanos de la realidad. Por ejemplo, Aristóteles dijo en algún momento que las mujeres tenían menos dientes que los hombres, pero a este ni siquiera se le ocurrió mandar a un estudiante a contar algunos griegos y griegas boquiabiertos.
En fin, Sir Francis Bacon escribió que “el hombre tiende a dar crédito a lo que le gustaría que fuera cierto”
Algunos se preguntaran acerca del título del post y su razón es la siguiente:

Hay muchas obras de ciencia ficción dedicadas al tema de la colonización espacial, entre ellas varias de Asimov. Pero hoy no voy a hablar de Asimov (buuuu) voy a hablar de una serie de libros que se llama “Trilogía marciana”, de Kim Stanley Robinson.
De hecho la secuencia que tiene estos libros es parecida a muchas teorías formales acerca de como sería la colonización de Marte, o la terraformación.
El ciclo se inicia con Marte Rojo (1992) que habla de las primeras decadas de vida humana en Marte (2026-2061), cuando los primeros cien habitantes llegan a bordo de la nave Ares. En la novela hay varios recursos tecnológicos que podrían usarse para la conolización. Se menciona una especie de niños probeta, nacios de un vintre artificial. Pero habla principalmente de los problemas de esta “tribu” y a manera en que formaron un orden social.
Marte Verde (1994) Abarca el periodo de 2061 a 2127 y muchos de sus habitantes originales han sido sometidos a un tratamiento anti-envejecimiento. Se empiezan a introducir nuevas plantas en la superficie y el ambiente esta cambiando poco a poco, ando condiciones propicias para la vida. Ha habido sobrepoblación, las nuevas generaciones han evolucionado,. El desafío de este libro es conseguir la independencia de la Tierra que subsiste gracias a lo que se extrae de Marte.
En Marte Azul se habla del periodo de 2127 al 2212. Ya se puede respirar sin máscaras en las zonas bajas cercanas al mar, hay muchos terrenos fértiles. Y mientras que la Tierra sufre el azote de la sobrepoblación y el calentamiento global, los marcianos empiezan a poblar otros planetas. Aún así, en un extraño simbolísmo, los 100 habitantes originales mueren.
Este post esta inspirado en La misteriosa sorpresa de la NASA, ¿alguien tiene alguna propuesta de qué es?
La manera más emocionante de cocinar hot dogs es hacer una cadena con 12 salchichas y darles descargas eléctricas de varios miles de voltios a través de ellos.
Sorprendente, y todo gracias al Nevada Lightning Lab y su generador de Tesla de 4 metros; que de hecho es un prototipo para uno de casi 30 metros de alto. Imagínate la energía, el atractivo visual y cuantos hot dogs podrías cocinar con eso.
- Visto : Oh Gizmo

¿Sabías que Yuri Gagarin (el primer cosmonauta) vio la película sovietica “Beloye Solntse Pustinny” (sol blanco del desierto) un día antes de su vuelo espacial y que desde entonces todas las otras tripulaciones hacen exactamente lo mismo?
Sin lugar a dudas ha de ser difícil ser cosmonauta ruso en esos tiempos, ya que, dejando a un lado que todavía viajan en cápsulas utilizadas desde los 60’s y que los norteamericanos viajan en transbordadores de última tecnología; pero
además de eso, los cosmonautas tienen toda una serie de supersticiones que deben de cumplir, la mayoría de ellas tienen que ver con Gagarin o con otras tripulaciones y su historia.
Es interesante ver como estas costumbres o supersticiones se han mantenido y como son promovidas por el gobierno.
¿Cuál es tu superstición?
- Visto en: Cosmonautica








